Cartílago

Cartílago articular

El cartílago es una forma de tejido conectivo con características especiales. Generalmente, cuando se piensa en cartílago, se piensa en el cartílago de las articulaciones. Sin embargo, en el cuerpo existen distintos tipos de cartílago. Por ejemplo, el pabellón auricular, la punta de la nariz y la laringe también son de cartílago. En este artículo hablaremos principalmente del cartílago de las articulaciones.

El cartílago articular es la capa que recubre los extremos de los huesos que se encuentran en una articulación. Junto con el líquido sinovial, esta capa garantiza que los huesos se deslicen suavemente entre sí.

Desarrollo del cartílago

El cartílago se forma durante los años de crecimiento. La cantidad de carga durante el crecimiento determina el grosor del cartílago para el resto de la vida. Por lo tanto, es importante cargar el cartílago durante el crecimiento mediante el movimiento y la práctica de deporte. El cartílago puede alcanzar desde unos pocos milímetros hasta más de medio centímetro de grosor.

Funciones del cartílago

El cartílago tiene varias funciones, como:

  • Reducir la fricción entre los extremos de los huesos.
  • Distribuir la carga de compresión sobre todo el hueso (absorción de impactos).
  • Proteger los extremos óseos.

El cartílago es elástico y capaz de deformarse. Tras la carga, el cartílago recupera su forma original, como el funcionamiento de una esponja. Por estas propiedades, el cartílago es sumamente adecuado para absorber las fuerzas de compresión sobre la articulación.

El cartílago está compuesto en gran parte por agua, lo que le confiere su capacidad de recuperar la forma. El cartílago no está provisto de vasos sanguíneos, vasos linfáticos ni fibras nerviosas. Esto significa que, cuando se daña, ya no puede repararse. La irrigación sanguínea es esencial para la reparación del tejido dañado. A lo largo de la vida, el cartílago disminuye en calidad y grosor; entonces hablamos de artrosis.

Nutrición del cartílago

El cartílago no tiene irrigación sanguínea, pero puede recibir nutrientes mediante la carga (compresión). Bajo carga, el cartílago se comprime, expulsando los productos de desecho. Al aliviar la carga del cartílago, vuelve a haber espacio para absorber agua, oxígeno y nutrientes.

Por lo tanto, es importante cargar y descargar el cartílago. De este modo, el cartílago obtiene los nutrientes del líquido sinovial. Con el movimiento de las articulaciones, el líquido se renueva continuamente.

Es importante seguir moviéndose, incluso cuando el cartílago está dañado. El movimiento evita el deterioro del cartílago sano restante.

¿Tienes dolor al moverte debido a un cartílago dañado? Ponte en contacto con un fisioterapeuta cerca de ti para recibir asesoramiento.

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