Ondas de choque

La terapia con ondas de choque utiliza un dispositivo que produce ondas para poder tratar una lesión de manera muy precisa. El objetivo de este tratamiento es mejorar el metabolismo y el riego sanguíneo, de modo que el cuerpo se recupere con mayor facilidad.

Algunas afecciones que responden bien a la terapia con ondas de choque son, por ejemplo, las calcificaciones en el hombro, el espolón calcáneo, las tendinopatías y la espasticidad.

Formas de terapia con ondas de choque

Dentro de la terapia con ondas de choque existen dos modalidades: la radial y la focal. En la modalidad radial, las ondas se distribuyen sobre una superficie mayor con una intensidad más baja. La modalidad focal actúa de forma más concentrada y con mayor intensidad. El fisioterapeuta determina qué modalidad es la más adecuada para cada caso.

Tratamiento

Antes de iniciar el tratamiento, es necesario investigar bien el problema mediante una entrevista y una exploración física. Si la terapia con ondas de choque parece indicada, se aplica un poco de gel sobre la zona a tratar y se coloca el cabezal del aparato. Las ondas se administran mientras el fisioterapeuta mueve lentamente el cabezal.

Una sesión dura solo 5-10 minutos y puede resultar algo molesta. Por lo general, la mejoría se nota bastante pronto tras el tratamiento y suelen ser necesarias pocas sesiones.

Además de la terapia con ondas de choque, es importante abordar otros factores que hayan causado o mantengan las molestias. Por ejemplo, mejorar la postura, optimizar la movilidad de determinadas articulaciones y entrenar los eslabones débiles.

Encuentra un terapeuta de ondas de choque

Por lo general, los dispositivos de ondas de choque se encuentran en las clínicas de fisioterapia. Encuentra aquí un terapeuta especializado en ondas de choque cerca de ti.

Condiciones destacadas

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